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Novedades y sorpresas en la proforma presupuestaria 2019



Las cifras muestran una reducción de casi el 15% respecto del Presupuesto General del Estado 2017, año en el que el presidente Lenin Moreno inició su gestión.

El Gobierno ecuatoriano presentó su proforma presupuestaria 2019 con USD 5.482 millones menos que hace dos años. Para 2019 el Presupuesto General del Estado (PGA) ascendería a USD 31.318 millones y contempla ingresos por USD 22.361 millones, equivalentes a USD 1.492,47 millones más que en 2018. El rubro que más aporta a las arcas estatales, según la proforma, es el cobro de impuestos por USD 15.223 millones.
La planificación fue presentada por el ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, la noche del pasado 31 de octubre, con una proyección del PIB estimado en USD 113.097. El PGA se calculó considerando un precio promedio de USD 58,29 por barril de petróleo, estimando un déficit de USD 3.655 millones, equivalente a 3,2% del PIB, y necesidades de financiamiento por USD 8.166 millones.

Las novedades

Tras cuatro años, la proforma presupuestaria para 2019 incluye el pago del aporte del 40% para el pago de pensiones jubilares del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, rubro que se dejó de cancelar a partir de 2015. También considera una reducción de USD 70 millones en el rubro de salarios que, según indicó el ministro de Economía, no afectará a los sectores de salud y educación.

El Gobierno además espera recibir USD 1.000 millones el año entrante, por concepto de concesiones, un rubro nuevo que no se había considerado en proformas anteriores. En otro tema, se destinan USD 1.700 millones para el subsidio de combustibles y se redujo en un 14% el rubro de gastos en bienes y servicios.



Según la proforma, el gasto total en 2019 será de USD 26.017 millones, USD 900 millones más que en el PGE codificado de 2018. El aumento se da por reincorporación del aporte estatal del 40% para el fondo de pensiones del IESS (USD 1.240 millones) y, en menor medida, por la entrada en vigencia de la Ley Amazónica (USD 278 millones) y un aumento en las transferencias a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (USD 540 millones).

Cinco puntos para el debate

Ingresos por concesiones
En la proforma presupuestaria para 2019 se contemplan USD 1.000 millones de ingresos por concesiones otorgadas. No obstante, todavía se desconocen los mecanismos o los bienes y servicios públicos que el Gobierno utilizaría para conseguir esta meta. Según el ministro de Comercio Exterior, Pablo Campana, esta operación no equivale a privatizar las empresas públicas sino de generar recursos a través de una administración "más eficiente".

Desde septiembre, el Gobierno trabaja con un equipo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un proceso de monetización de los activos del Estado. Desde el Ministerio de Economía y Finanzas se informó que ese organismo estimó en 7.000 millones los posibles ingresos para el Estado por concesiones en el campo vial, inmobiliario, energético, entre otros. De esa cifra, USD 3.000 millones podrían ingresar en 2019, según el BID.




Suben los gastos corrientes y permanentes


Los gastos corrientes o permanentes suben. En la proforma presentada para 2019, el gasto corriente aumenta USD 1.565 millones de dólares respecto del presupuesto codificado de este año. Los gastos en personal (sueldos y salarios) se reducen 1 % por el plan de optimización del aparato estatal y austeridad del Gobierno. Hay un trato diferenciado para los sectores de salud, educación, policía y bienestar social.








Necesidades de financiamiento por más de USD 8.000 millones


El Gobierno espera llegar en 2019 a un déficit global de USD 3.655 millones y a un déficit primario (sin considerar el pago de intereses) de USD 290 millones. Las necesidades de financiamiento serán de USD 8.166 millones; es decir, USD 300 millones menos que lo estimado en el Presupuesto codificado para 2018.

La Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) anticipa el endurecimiento del crédito para las economías emergentes en los mercados internacionales. En ese contexto, recomienda un acercamiento con el FMI para avanzar en un programa de financiamiento. El sector financiero privado será una fuente de financiamiento importante para el Estado en 2019, pues será la banca quien aporte con USD 2.943 millones, según la proforma.

También se detalla ingresos por USD 1.793 millones por operaciones con otros gobiernos. Aunque no se ha dicho exactamente cuáles, el Gobierno mantiene interés en mantener a China como aliado crediticio. Asimismo, se aspira obtener USD 1.750 millones de recursos colocados en bonos en el mercado internacional; otros USD 916 millones de organismos multilaterales; y 755 millones colocados en otros bonos.




Ingresos por la venta de petróleo


Para el cálculo de la proforma presupuestaria, el Gobierno ecuatoriano tomó como base un precio del barril de petróleo estimado en USD 58,29. A pesar de ser una variable muy amplia, el ministro Martínez indicó que la estimación es prudente. “Esta es un variable que el país no controla en el costo, en lo que sí podemos trabajar es en la producción”, dijo el secretario de Estado. “Hemos tratado de ser pragmáticos en el sentido de no incrementar el precio de una manera agresiva pero tampoco poner en niveles que nadie está estimando. Por ejemplo, el FMI estima el precio por encima de los USD 65 dólares y nosotros estamos por debajo de ese nivel. Hemos puesto un precio que creemos es viable”.




Se reanuda el aporte a pensiones jubilares


La inclusión del pago del aporte del 40% del Estado por pensiones jubilares al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) sumará USD 1.240 millones el próximo año. Aunque el monto reclamado por la Caja del Seguro es de USD 2.457 millones.

Édison Lima, presidente de la Asamblea de los Jubilados Adultos Mayores, considera que además del aporte del 40% el Gobierno debería comenzar a pagar la deuda de USD 3.101 millones (hasta a junio pasado) que se mantiene con el Seguro Social, por la atención médica a jubilados, amas de casa, personas con discapacidad y con enfermedades catastróficas.



ENTREVISTA 

José Hidalgo, director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes). 

Para el director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes), José Hidalgo, aunque la proforma presupuestaria para 2019 da buenas señales, considera también que el Gobierno debió ser un poco más cauto al momento de estimar sus ingresos. Rubros como el que se espera percibir por las concesiones y variables como el precio internacional del crudo, asegura, no brindan certezas para el equilibrio fiscal.

La proforma presupuestaria para 2019 llega a 31.318 millones y se contempla ingresos totales por USD 22.361 millones. ¿Son estos cálculos realistas?
Lo más cuestionable está por el lado de los ingresos. Parecen demasiado optimistas en cuanto los ingresos tributarios, los petroleros y en lo que se prevé en ingresos por concesiones.

No es la primera vez que se sobrestiman los ingresos tributarios…
No, no sería la primera vez. Pero en Cordes no creemos que se trate de una diferencia considerable. En el 2017, agosto, el Gobierno debía presentar una proforma para lo que le quedaba del año luego de la posesión de Moreno, y eso provocó que sobrestimaran los ingresos en USD 1.000 millones pese a que solo debían estimar cinco meses. Hoy no es el caso, pero creo que los ingresos tributarios de 15.200 millones pueden sr optimistas.

¿Es prudente considerar para el cálculo de la proforma un barril de crudo de USD 58?
En 2019, las proyecciones de la Administración de Información de Energía de los Estados Unidos hablan de un WTI de USD 70 por barril. El crudo ecuatoriano si podría llegar a los USD 58 por barril, talvez un poco más.

Pero es una variable que depende de la oferta y demanda del mercado internacional. Puede cambiar en cualquier momento…
Si, el tema es que no suena descabellado que el crudo ecuatoriano pueda alcanzar ese valor y, en las situaciones actuales, se puede alcanzar. Pero, efectivamente, es un mercado demasiado volátil. Hay un factor que está generando bastante riesgo que es la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que puede hacer que la economía mundial se desacelere y la demanda de commodities como el petróleo también se desacelere afectando su precio.

¿Debió estimarse un precio menor para el presupuesto de 2019?
Hubiera sido más deseable que se considere un precio un poco más bajo, si luego se cotiza mejor el crudo en buena hora.

Una sobrestimación del precio del crudo y su desplome caída entre 2014 y 2016 dio un fuerte golpe el anterior Gobierno anterior. ¿Podría repetirse esa historia?
Por lo pronto no, porque, de hecho, el gasto de inversión en 2019 va a seguir siendo bajo y no se está pronosticando que buena parte de esa inversión dependa del petróleo, si es que somos capaces de programar un presupuesto considerando.

Respecto a las concesiones, el Gobierno espera tener 1.000 millones adicionales por este rubro y es algo que llama la atención…
A todos. En presupuesto anteriores no se había puesto el rubro “concesiones” pero se había puesto “Ingresos por venta de activos estatales”. Que no es exactamente lo mismo, porque en el segundo se consideraba la venta total de un bien. Te deshaces del bien, dejas de ser su propietario y reduces el patrimonio del Estado.

En la concesión no pasa lo mismo…
Pero la similitud entre los dos es que se trata de un ingreso sobre el que no hay ninguna certeza. Salvo que ya hubiera interesados fijos en obras para, por ejemplo, hacerse cargo de empresas públicas, carreteras o hidroeléctricas, y, en ese caso, el Gobierno tendría un sustento más sólido para poner esos USD 1.000 millones en la proforma.

¿Debieron ser más prudentes?
Finalmente, son USD 1.000 millones. Si es que no se logra obtener ese ingreso, el déficit pasa de USD 3.600 a 4.600 millones y las necesidades de financiamiento de USD 8.000 a 9.000 millones.



ENTREVISTA 

Eduardo Valencia, analista económico y ex gerente del Banco Central del Ecuador

El monto de la proforma presupuestaria sería mayor al presentado, según el analista económico Eduardo Valencia, pues estima que no se consideran USD 4.500 millones adicionales del subsidio a la gasolina, del bono de desarrollo humano y otros rubros.

Usted asegura que la pro forma presupuestaria supera los USD 31.000 millones, pero que no se están mostrando algunos gastos ¿por qué?
Se publicó que la proforma presupuestaria para 2019 era de USD 31.000 millones, un 2% menos que el año anterior y es una manera muy hábil de presentar la proforma, porque quitaron USD 4.500 millones de subsidios que son gastos directos. La verdadera proforma supera los USD 36.000 millones.

Si eso es correcto, las necesidades de financiamiento serían mayores y para 2019 ya superan los USD 8.000 millones. 
Llama la atención que el país continúa endeudándose de una manera acelerada. No hay ningún ahorro en el rubro de gastos corrientes y, en lugar de disminuir el valor, aumenta 1.700 millones. En 2019 se suman gastos, pues los ingresos son insuficientes para cubrir la deuda ya existente.

El país continúa endeudándose de manera acelerada y cuando uno vive de la deuda se pueden solucionar problemas de corto plazo: se adquiere deuda, se van solucionando las cosas en el camino, pero mañana hay que pagar la deuda entonces hay que volverse a endeudar para cubrir esa deuda antigua y así entramos en una bola de nueve que arrasa con todo.

Usted fue parte de la veeduría convocada por Contraloría para el análisis de la deuda pública. Conforme a sus hallazgos, ¿a cuánto asciende realmente este monto?
Según el Gobierno, esta deuda llega al 55% del PIB, pero no es así. Si se incluye deuda que los anteriores gobiernos y el actual a veces incluye y otras veces no, como la deuda con el IESS o los bonos de corto plazo, entonces la deuda superó hace rato el 70% del PIB.

¿Eso es alarmante en términos macro?
Consideremos que Chile anda muy angustiado por que su deuda total respecto al PIB es del 25% mientas que nosotros llegamos al 70%, casi tres veces más.

Existen intenciones del Gobierno de adquirir más deuda en 2018…
Hasta diciembre, si se cumplen las metas del Gobierno, nos endeudaremos en USD 4.000 millones más, solo este año.

El Gobierno asegura que las necesidades de financiamiento son inevitables.
Es una la tragedia ver como el déficit continúa siendo alto y las necesidades de financiamiento también. Además, no se está considerando que hay que pagar deuda que también va venciendo. Esos USD 8.000 millones son exactamente el mismo monto que en 2018 estaba previsto. Siguen endeudándose hasta diciembre, hasta completar 2018, vienen otros USD 8.000 millones más en 2019.

Se prevén ingresos por concesiones. ¿Podría ser una solución a una parte de los gastos que debe asumir el Estado?
No sabemos de qué se trata. ¿Por qué lo consideran gasto corriente? Y, si se opta por concesionar, aún no sé qué empresas son. Algo se dijo desde hace tiempo respecto a CNT o Tame, pero no lo justifican.

¿Es prudente una estimación de USD 58 por barril de crudo?
Es un precio es demasiado exagerado. Lo que he podido escuchar de otros analistas petroleros es que el precio estaría entre USD 58 y 62. Suponiendo que llegara a los USD 62, hay que restar el castigo que pesa para Ecuador y, en el mejor de los casos, el crudo llegaría a los USD 52 o 54. Pero lo pusieron en USD 58 por barril y vamos a estar en el límite, con las justas. El país no va a tener ingresos para asumir la deuda.

El Estado prevé una reducción agresiva del sector público. ¿Mejoraría con eso el panorama económico?
Eso no está considerado en la proforma, definitivamente.

¿Es necesario un recorte agresivo?
Por su puesto, lo he dicho desde hace varios años. Hay aproximadamente 38.000 funcionarios que ganan más de USD 5.000 mensuales. El presidente Lenin Moreno gana dos sueldos (sueldo de presidente y pensión vitalicia) y otros funcionarios, como en los medios de comunicación incautados, tienen sueldos de USD 8.000. en empresas como Tame y una serie de empresas se mantienen cargos con sueldos que ganan más que el presidente.

¿No justifica?
En absoluto. No se justifican sueldos tan altos. Ese personal, los 38.000 funcionarios, consumen USD 2.240 millones anuales y no están ubicados en sectores sensibles como salud o educación. Son lo que en otros tiempos hubiéramos llamado pipones o burocracia dorada.
Cada cuatro años el país paga cerca de USD 10.000 millones en ese grupo, lo que equivale al total del servicio de la deuda acumulada en la última década.

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